
Hacía calor en el bar, no recuerdo cuando fue, estaba sentado en la barra y ahí me la encontré. Llevaba un cartel pegado en la frente, se busca perrito caliente que me quiera ciegamente. Usaba perfume caro, vestía de Goldpierre, llevaba diez días llorando y apenas sin comer. Contaba que el amor la estaba matando, decía que un hombre no sabía tratar a una mujer. Y mira chica, si buscas un chico para siempre, que ni beba ni fume y ni le guste la música estridente, que sólo piense en ti, que muera por tu amor. Te digo que romeo y Julieta no eran de este planeta. De la barra de ése bar ella volvió a llorar, se había creído la historia de Julieta y Romeo. Le dije chica verás, si te sirve de consuelo, yo busco perrita caliente que me quiera locamente. Te digo que Romeo y Julieta no eran de este planeta.





















